SIN RUMBO 13/07/2017

Empate, silbidos y descontrol en la cancha del Lobo

Pobre empate entre Gimnasia (J) e Instituto de Córdoba en el estadio 23 de agosto, en un partido parejo que quedó empañado por los incidentes en la tribuna sur.

El primer tiempo tuvo un arranque electrizante.

A los 20 segundos, una pelota llovida cayó en los pies de Soda y Frezzotti lo barrió, yendo al piso con los dos pies hacia adelante. Jugada discutible pero el árbitro dio cobró penal.

Un minuto después, Cavallotti se lució. Adivinó la intención del jugador de Instituto, Rosales, se jugó hacia su derecha y contuvo el remate.

La jugada pareció ser una inyección anímica para los dirigidos por Fernando Gamboa, que se pararon en el campo rival ocupando bien los espacios a través de sus mediocanpistas.

A los 9 minutos la presión surtió efecto. Juan Arraya, el centro delantero jujeño que volvió a ser titular luego de mucho tiempo, le ganó la posición a la zaga central y al arquero del conjunto cordobés y fue derribado en el área. Claro penal, sancionado por el juez del partido.

El propio Arraya fue el encargado de ejecutar la pena máxima, rematando fuerte, al medio del arco, para poner en ventaja a Gimnasia.

El gol, sin embargo, pareció relajar al equipo local q le cedió terreno a Instituto, que de la mano de su número 10, el creativo Rosales, empezó a hacerse dueño del balón.

Precisamente una asistencia deliciosa de Rosales, a los 25 minutos, habilitó a Mainero a las espaldas de Sanabria, el lateral izquierdo de Gimnasia. El jugador del equipo cordobés resolvió con maestría: desbordó en el área y desde un ángulo cerradísimo, amagó tirar un centro, engañó a Cavallotti y puso la pelota entre el palo y el arquero. 1 a 1 y justicia en el resultado.

El conjunto cordobés continuó jugando mejor y así se fueron al descanso.

El segundo tiempo mostró al conjunto jujeño con otra actitud en los primeros minutos.

Con Frezzotti batallando en la mitad del terreno, Gimnasia buscó ser más agresivo.

Sin embargo las buenas intenciones se diluyeron con el correr de los minutos.

Para colmo, la atención se corrió a las tribunas, como consecuencia de la irracionalidad de los seguidores que ocupan tradicionalmente la tribuna popular sur del estadio 23 de agosto: volaron las trompadas en ese sector y el episodio terminó llamando la atención más que el propio partido.

Al término del encuentro el Negro Gamboa salió disparado para el vestuario, masticando bronca por otra floja actuación de sus dirigidos.

Gimnasia espera que el campeonato se termine lo más rápido posible, y sin pelear por nada en el actual certamen deberá preocuparse por sumar la mayor cantidad de puntos posibles de acá al cierre.

De lo contrario el torneo que viene lo encontrará pensando en no descender antes que en jugar en primera.


Enviá tu comentario

Comentarios


QPS se reserva el derecho de retirar todos aquellos comentarios que vulneren el respeto a la dignidad de la persona, que sean discriminatorios, insultantes, que atenten contra los derechos humanos, o que, a su juicio, no resultaran adecuados para su publicación. En cualquier caso, QPS no será responsable de las opiniones vertidas por los usuarios
 

Enviá esta Noticia a un Amigo

QPS se reserva el derecho de retirar todos aquellos comentarios que vulneren el respeto a la dignidad de la persona, que sean discriminatorios, insultantes, que atenten contra los derechos humanos, o que, a su juicio, no resultaran adecuados para su publicación. En cualquier caso, QPS no será responsable de las opiniones vertidas por los usuarios